
El metro en oportunidades puede llegar a ser esa tierra donde mundos distintos se encuentran y forman el hábitat más extraño que podamos encontrar en la ciudad.
¿Por qué? Bueno, porque podemos encontrar desde quien va a la oficina, a clases, a un torneo medieval o a una boda, sí, no bromeamos con el torneo medieval. Pero vamos a dejar que sea esta lista la que explique las escenas inverosímiles que hicieron que viajar en metro fuese inolvidable.
Dame mi espacio
Una de las realidades comunes del metro es que no siempre tenemos la oportunidad de que se respete nuestro espacio personal. Por supuesto que algunas personas saben imponerse para reclamar su espacio.

Como esta señora, que no solo aseguró tener un asiento, garantizó que nadie estuviese demasiado cerca para tropezarle o incluso escupirle. Una mujer bastante prevenida, cualidad útil en estos tiempos.
Combinando ando
Ya de por sí es bastante embarazoso cuando dos personas están vestidas de la misma manera porque aprovecharon las ofertas de temporada o así sea por pura casualidad. Bueno, ahora creemos que puede ser peor.

No sabemos cuál era la probabilidad de que el estampado de la camisa de este hombre fuese exactamente el mismo que el del asiento del metro, pero pasó. Afortunadamente, lo registró de buena gana para que lo viéramos.
Protección contra el sudor
Los protectores diarios son de uso femenino, dijeron. Pues no, resulta y acontece que como cualquiera los puede comprar, cualquiera los puede usar. Y si pensaban que el uso estaba limitado, el ingenio de este hombre rompió cualquier esquema.

Para evitar perder el higiene, la presencia y hasta la blancura de su franela, el caballero de la foto tuvo la brillante idea de ¡usar un protector diario en las axilas!
El panda que necesitaba rebajar
El diseño industrial y la ingeniería no vienen al mundo porque no fuesen necesarios. De hecho, saber en dónde se va a usar un disfraz puede ser vital para evitar percances. Si no nos creen, vean a este panda.

Evidentemente, las autoridades se muestran bastante activas para solventar la situación y que el metro de Japón siga cumpliendo su exitoso horario. Ahora ¿el panda estaría subiendo o bajando?
En éxtasis
En el metro podemos ir cómodos o incómodos, estresados o relajados, despiertos e incluso dormidos, pero la expresión de este bulldog francés nos deja sin palabras.

Para comenzar, ni siquiera estamos seguros de que esté en las normas de este metro el traslado de animales, pero la adorable mascota va en el bolso de su dueño y la verdad es que no sabemos si va mareado o va encantado de la vida.
Superhéroes en la vida cotidiana
Y no cualquier clase de superhéroes. En una versión un tanto carente de estética o presupuesto, alguien logró encontrarse a nada más y nada menos que La Mole, el Hombre Araña… y de los otros dos aún tenemos dudas.

Nos parece válido preguntarnos si quien está junto al Hombre Araña es ¿Hulk? ¿el Grinch? O de repente ¿Hulk se comió al Grinch? Y ni hablar del ser que parece una fusión entre Aquaman y el Lorax.
Pagando penitencia
Antes muertos que sencillos, dicen por ahí, asunto con el que no tenemos que estar de acuerdo luego de ver a este muchacho y su estilo pesado, literalmente.

No sabemos a dónde debe dirigirse en metro el joven, pero los accesorios de este muchacho parecen ser una carga o una penitencia. Amigo, aligera ese estilo, las cadenas son muy medievales para combinarlas con la marca Beats.
Chucky y la novia
El problema no es que la gente se disfrace, por supuesto que no ¡el problema es cuando ni en el metro salen del personaje! Se nos erizan los vellos al pensar que pudiéramos encontrarnos a los protagonistas de nuestras pesadillas viéndonos durante minutos en un sitio del cual no podemos huir.

La tortura de cualquiera, viajar con Chucky y su novia, y ambos te amenazan con miradas locas.
Actúa con naturalidad
Si antes de ver esta foto nos hubieran preguntado las opciones de en qué posiciones podemos viajar en el metro, habríamos dicho: de pie, sentados o recostados. Oh, pero siempre hay alguien capaz de sorprendernos con una nueva alternativa.

Naturalmente, o tan natural como puede ser para un individuo que le guste ir guindado, también se puede ir entre los pasamanos de extremo a extremo. Nos avisan si lo intentan.
Como Britney
Y hay una razón de peso, dos de hecho, para decir que una persona puede ir con el mejor de los estilos a lo Britnet Spears en la memorable presentación de su tema I’m a Slave 4 U.

Como alguien que lleve tranquilamente su mascota al veterinario, a este hombre le dio por sacar dos serpientes constrictoras de la maleta. Lástima que el tubo del pasamano tapa la expresión del bebé, apuesto a que debe estar boquiabierto.
Vicioso descontrolado
Así como cuando no se puede parar de jugar un juego de video nuevo. Bien, así mismo se encuentra este sujeto que llevó su vicio hasta el metro, y no precisamente en tamaño de bolsillo.

Con consola y televisor pantalla plana de unas 32 pulgadas, creemos que a alguien se le va un poco de las manos el vicio por los videojuegos.
El hombre invisible
¡Uno de nuestros favoritos! Realmente se trata de una situación totalmente ordinaria pero perfectamente captada por quien iba frente a este señor en los asientos del metro.

Y es que lo del hombre invisible fue al menos el efecto que lograron las medias de este señor, teniendo exactamente la misma trama y el mismo color que el del piso del vagón.
Jumanji
A nosotros la siguiente imagen nos recordó cuando la selva invade la casa de los niños que juegan Jumanji. ¿Estarían de oferta las plantas y todos coincidieron en el mismo vagón luego de comprarlas?

Es demasiada casualidad para ser cierto. Investigamos un poco al respecto y la imagen resultó ser de alguien vendiendo plantas en el metro. De repente es bueno sugerirle la venta de algo más práctico.
Reconocerse a sí mismo
A veces pensamos que quienes trabajan en la industria del modelaje son personas extraordinarias que no harían algo tan común como andar en el metro así sus publicidades se muestren ahí.

Lo que pasa es que no todo el que modela lo hace para Versace, Calvin Klein o Hugo Boss. Es más, de repente no le creían a este hombre el hecho de que era el mismo que el de la publicidad y por eso repitió el gesto.
Hora de comer
Cuando los trayectos son largos y los compromisos son muchos, la solución es evidente: Saquemos el envase, la mesita, la botellita de agua y ¡a comer!

Y que conste, esta no es una invitación a que repitan las conductas ajenas. Por favor, tomemos en cuenta las normas de los medios de transporte y que si alguien iba con hambre junto a este hombre ¡el olor y la vista de la comida habrían hecho de su trayecto un suplicio!
Einstein
Entre las personas con las cuales sería posible encontrarse en el metro, todos tenemos una lista de actores que soñamos que algún día quieran vivir unos minutos de vida normal y coincidan con nosotros.

Lo que le pasó a quien tomó la fotografía fue todo un logro, y para quienes compartieron así sea unos minutos de la vida con el genio Albert Einstein, o bueno, su imitador.
Migración de pingüinos
Todos nos vamos volviendo cada día más modernos, más tecnológicos, ¿y qué pasa si la naturaleza también quiere ser parte de esto? ¿Qué pasa si a una especie animal le da por variar sus patrones de migración? Nosotros les mostramos:

Acá podemos ver cómo toda la estación del metro se llenó de pingüinos. Verdaderamente sorprendente, no sé cómo no habíamos visto antes documentales al respecto. Está bien, admitimos que son personas disfrazadas.
Alguien amaneció en el lugar equivocado
O no. Una parte de nuestro equipo asegura que alguien fue abducido por los extraterrestres con todo y cama.

La otra parte de nuestro equipo, mucho más centrada y escéptica a la existencia no comprobada de vidas inteligentes más allá de la tierra (como si pudiésemos estar solos en el universo), cree que se trata de alguien que decidió estar unos pasos más cerca de su trabajo.
Hombres sobre dinosaurios
Eso de que los hombres no maduran es un dicho bastante trillado. Nosotros nos encontramos fascinados con la hazaña de estos hombres junto a dinosaurios. Y no de cualquier manera, van cabalgando a los reptiles de eras pasadas.

Al menos el efecto de ser bajitos se les da muy bien con ese disfraz, hay que admitirlo. Lo que realmente no entendemos en esa imagen es qué tienen que ver los dinosaurios con el futbol y el equipo de Brasil.
Una inteligente previsión
A primera hora, con todo y sueño, es más probable que podamos mantenernos al ritmo de las exigencias rutinarias. Sin embargo, ya al final del día de trabajo, de estudio o de lo que sea que tengamos que hacer… es normal rendirse ante Morfeo.

Y si ya saben que quedarse dormido es normal ¿por qué no aceptarlo y pedir el favor de que nos despierten?
Olvidó la escoba
A pesar de que queremos convencernos de que pudo tratarse de un disfraz de noche de brujas, hay algo en la actitud de esta chica que nos resulta tan convincente como perturbador.

De repente es su postura reservada y a la defensiva, puede ser también la completa vestimenta negra con maquillaje oscuro. O, claramente, puede ser que ese cuervo tiene dimensiones reales y casi apostamos que es de verdad.
Viajar con estilo
Mi madre siempre me dijo que debía sentirme como una estrella si quería ser una estrella. No funcionó y heme aquí redactando para ustedes. Pero no todo el mundo tiene porqué renunciar a sus sueño o a su esencia.

De hecho, nada detuvo a este hombre de mostrarse como el rey que siente que es. ¡Bravo! Seguramente su madre estaría orgullosa, y el hombre de tras de él en el vagón se siente honrado de estar junto a su alteza.
¿Tuvieron que pagar el boleto?
No hay mucho que comentar cuando las autoridades del metro insisten en hacer del medio de transporte un lugar inclusivo, alejado de cualquier tipo de discriminación… Pero ¿tuvieron que pagar el boleto?

Es una pregunta lúgubre pero válida, aunque de repente el féretro iba vacío. Sin embargo, por el número de personas que están cargando el ataúd, también es probable que se encuentre ocupado.
Matrix
Sabemos que resulta bastante incómodo cuando, de la nada, te consigues a una persona que va vestida exactamente igual que tu. Por esta misma razón, asumiremos que estos chicos no se conocen.

Lo que no podemos evitar pensar es que, cuando uno de estos jóvenes vea al otro, puede que se lleve una gran impresión.
Husky empaquetado
Amamos a los perros, ¡se tenía que decir y se dijo! Por eso no podemos dejar pasar esta adorable imagen donde el peludo amigo de este muchacho iba en un bolso adaptado y llevaba a todos contentos por su buena conducta.

El animal no parece extrañado para nada con la forma en la es transportado por su padre humano y, lo que es mejor, ni siquiera las personas junto a él parecen censurar que el perrito viaje junto a ellos.
Comodidad ante todo
Hay espacios que demandan un código de vestimenta específico, como la escuela, la iglesia, las reuniones con los jefes en la oficina y hasta la playa si nos ponemos a ver.

El metro por otro lado, no demanda un código de vestimenta único, tal como puede demostrar este chico. Después de todo, no va mostrando nada indebido, aunque debió pensar que las pantuflas sí serían demasiado.
Carne para llevar
Si pensaron que no se deberían hacer ventas en el metro, pues sepan que alguien sugirió exactamente lo contrario. De repente las ventas ambulantes sí sean molestas, pero si algunas rutas no están copadas de gente ¿imaginan poder comprar la carne de la cena?

Tal como mostramos en esta fotografía, en alguna parte de Asia (hicimos un acercamiento a la foto para distinguir las letras) habilitaron una carnicería adentro de un vagón.
Tarde a su propia boda
La imagen que vamos a mostrar puede ser la definición de tener un mal día, después de todo ¡debe ser muy estresante ser la novia e ir tarde a tu propia boda! O al menos creemos que esa es la razón de su llanto.

Queremos pensar en que es completamente imposible que la hayan dejado sola, para que se regresara en metro, luego de haber sido plantada en el altar.
Fila brillante
Entre todas las casualidades que podemos enumerar para encontrar en el metro, esta es una extraordinaria. Lo decimos porque en el mismo metro, en el mismo vagón, se reunieron ¡las mentes más brillantes! o al menos las calvas más brillantes.

Siempre existe la posibilidad de que todos hayan ido a ser una audición para ser Bruce Willis y a todos los presentes le hayan dicho que no.
Peces pidiendo auxilio
No hay una, sino dos cosas que pueden ser desagradables en esta imagen. Ustedes decidirán ¿los zapatos o el asiento forrado de hule?

En lo personal, el calzado de esta señora parece estar retratando a uno peses pidiendo auxilio. Seguramente no les gusta el olor del pie que los lleva puestos.
Caballero medieval
Seguramente pensaran que se trata de otro disfraz, nosotros diferimos rotundamente. Ser un caballero medieval requiere de cumplir obligaciones, de estar preparado y dispuesto para salir por la doncella en peligro.

Claro que, a este caballero, su noble corcel debe haberse enfermado. Sin embargo, sentimos una profunda admiración por su compromiso ya que sospechamos que el yelmo no debe ser nada cómodo si no estás en una pelea.
Avión para ir al metro
El viaje en el metro puede parecer siempre el mismo, rutinario y tedioso. Aun así hay personas que están dispuestas a hacernos el recorrido en el transporte público mucho más entretenido.

Usando apenas un poco de imaginación, alguien dibujó para entrar al vagón los cuadros del juego del avioncito. Si haces la secuencia, estarías tomando también un avión para poder ir al trabajo.
Hola, señor Stark
¡Los superhéroes existen! No lo repetimos para que nos crean, no nos hace falta convencer a nadie porque de hecho hay quienes los han visto en persona ¡y los han fotografiado!

Como a Tony Stark, es decir Ironman, cuando no lleva puesto el traje. Debe ser tranquilizador encontrarse a un superhéroe haciendo vida normal en el transporte público.
Sombrero flotante
Hay fotografías que se tratan de oportunidades en el momento justo. ¿Alguien más está familiarizado con las obras surrealistas de René Magritte? En muchas de ellas se retrataban hombres con sombrero de bombín, tal como lo hizo quien capturó esta imagen.

En el momento preciso, el hombre de enfrente quedó ubicado justo debajo de una pieza de sombrero flotante que realmente estaba fuera del vagón.
Perrito de mamá
Aunque el perro sea el mejor amigo del hombre, para una mujer este se convierte en su hijo ¡y merece ser tratado como tal! Sino, preguntémosle a este can consentido con todo y puchero.

La verdad es que ya habíamos visto hijos demasiado grandes para estar montados en cochecitos, pero es la primera vez que encontramos en estas a un bulldog inglés ¿Ya dijimos que amamos a los perros?
Pequeño olvido
Ser el padre del año es una tarea difícil, complicada, siempre se cometen errores porque para la paternidad no hay universidades y la escuela de la vida es sumamente dura. Por supuesto que hay cosas que no deben pasarse por alto ¡como los hijos!

Pero del teléfono sí que no se olvida ¿verdad? Estos padres de hoy en día. Es momento de reflexionar sobre las prioridades. Esperemos que la mujer de la foto no sea la madre, sino ese bebé hará que Tarzán se sienta afortunado.
Mejor me quedo en casa
Sabes que algo no anda bien cuando te encuentras personajes como estos. No sabemos qué pasó con los disfraces normales, pero esta es la peor recreación de la cantante de la película del Quinto elemento.

Y si no es ese personaje, no importa pero ¿tiene que mirarnos tan fijamente? Yo no me concentro en nada: es el collar, los guantes, los zapatos que no combinan, el tatuaje que se ve gracias a la transparencia de la tela…
No hay que perder el tiempo
Cuando los trayectos son largos y sabes que puedes hacer que rinda el tiempo ¡manos a la obra! Y tabla y cuchillo también, como nos demuestra esta mujer que no teme cortarse o soltar una lágrima.

Con muy poca consideración por quien va a su lado, que sí se puede poner a llorar por la cebolla o desagradarse por el olor de la misma, la señora posiblemente decidió que podía ir adelantando la cena.
El vagón como oficina
Siempre se culpan a los estudiantes de estar dejando todo para última hora, pero ¿qué me dicen de los profesores? Un hombre de oficinas normales no es, esos seguramente tienen otro tipo de computadoras ya esperándolos en su lugar de trabajo.

No tenemos pruebas ni tampoco dudas de que ese señor iba corrigiendo unos trabajos, o terminando de ajustar el documento de las notas finales de sus alumnos. Esperemos que la chica que lo espía no esté en su clase.
Batman vs. ¿Darth Vader?
Ni el encuentro de dos mundos (Europa y América) pudo ser remotamente más emocionante que este viaje en el metro, nótese cómo las personas comunes están pasmadas con la tensión que hay entre el Caballero de la noche y el antagonista de la Guerra de las galaxias.

Es seguro que no esperaban encontrarse en el mismo planeta, aun menos en el mismo vagón de metro. Pero ¿cuál es el problema si hay fanáticos de sobra para los dos?
Se escapó de un videojuego
Parece que las bestias también deben trabajar para llevar dinero a su hogar. También los seres mitad hombre, mitad monstruo, como el que caso de este señor que viaja contra la puerta. Es que sus pequeños retoños con piernas peludas y cabeza humana no van alimentarse solos.

O tal vez lo que le suceda a este hombre es que tiene una fiesta de disfraces y deba acudir directamente desde la oficina. De ser así, llegar con la mitad del cuerpo listo es una gran idea.
La plaza canina
Ya hemos visto cómo algunos animales se trasladan en el metro. En ocasiones, hasta más cómodos que los humanos. Tener cuatro patas no significa que debas estar parado todo el tiempo.

Lo curioso es la forma que su dueño consiguió para mantener sentado al cachorro. Es probable que se trate de su juguete preferido, por lo que, en cualquier paseo o viaje, exija trasladarlo. De cualquier forma, este es el primer perro vaquero. ¡Un cowboy peludo a bordo de su caballo!
Pensando como una máquina
Sí, ya hemos escuchado varias veces que la inteligencia artificial está igualando y superando a la inteligencia humana. Ya nos han dicho que, en pocas décadas, muchas computadoras van a poder hacer tareas que hoy realizan las personas. Lo que nadie esperaba es que el cambio sucediera de esta forma.

Poco a poco, los ordenadores y monitores estarán tan incorporados a nuestra rutina que se nos van a subir a la cabeza. Aquí, en este metro, apareció el ejemplo perfecto.
Disfrutando el paisaje
Los metros o subterráneos tienen muchas ventajas, como su velocidad y su red de combinaciones. Pero también algunas desventajas con respecto a otros transportes urbanos. Por ejemplo, no poder observar el entorno a través de las ventanas.

Al ir bajo tierra, los paisajes cambian. Muchos túneles, tendidos eléctricos, piedras y alcantarillas. Por lo tanto, es más entretenido observar las escenas internas. Con la excepción de esta pobre pasajera, quien probablemente deba cerrar los ojos y dormirse por algunas estaciones.
El Titanic bajo tierra
Nadie que haya visto la película protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet puede olvidar la escena de los violinistas mientras el barco se hundía. Parece que este pasajero la tuvo en cuenta para dar una memorable serenata en el peor momento para hacer lucir sus habilidades frente a los pasajeros.

A juzgar por la imagen, la oyente quedó más que encantada. Y lo mejor de todo es que el metro no puede hundirse, porque ya está bajo tierra.
La comodidad ante todo
Cualquier persona que haya viajado o viaje en el metro frecuentemente, sabe que sentarse no siempre es una opción. Menos en los horarios concurridos, como los de ida o de regreso del trabajo.

Por eso, este experimentado pasajero, quien seguramente tenga cientos de viajes encima, decidió tomar cartas en el asunto. A partir de cierta edad ya no quiere sentir el cansancio de transportarse a pie, por lo que lleva su asiento portátil por todos los vagones.
La cebra minotauro
La mitología está plagada de animales extraños, bestias antropomórficas o deidades de todo tipo. Una de las más conocidas es el minotauro griego. No sabemos si este sujeto quiso realizar una versión cebra del famoso monstruo, o simplemente eligió la combinación a rayas blancas y negras por gusto.

De lo que no hay duda es que el disfraz está muy bien logrado. Nos preguntamos si el metro es realmente apto para este tipo de pasajeros.
El arte de viajar
¿Quién dijo que viajar en el metro no puede ser toda una experiencia artística? Incluso, una visita al museo en carne y hueso. Dentro de los vagones puede pasar de todo, hasta encontrarse con una versión live action de “La Gioconda”, el famoso cuadro del renacentista italiano Leonardo da Vinci.

No estamos seguros si la mujer se dirigía a una fiesta de disfraces o al Museo del Louvre para volver a colocarse entre sus marcos. Quizás salió a dar una vuelta, cansada de tantas miradas de visitantes.
Paseando al jardín
Sí, al jardín no solo se sale a pasear. A veces la ecuación se invierte y el que sale a pasear es el mismo jardín. Ya hemos visto decenas de situaciones extrañas que suceden en los vagones del metro. Sin embargo, nunca deja de aparecer algo nuevo que continúa impactando al espectador.

En el caso de tratarse de un disfraz, la elección no parece demasiado acertada. Los espacios para mirar y respirar no abundan, por lo que esta persona habrá pasado un mal momento durante el evento.
Un viaje muy real
No todos los metros del mundo tienen habilitado el ingreso de animales a los vagones. Sobre todo cuando se trata de mascotas domésticas, como perros y gatos. Pero es poco probable que las autoridades hagan referencia a especies exóticas, por ejemplo, pavos reales.

Es por eso que este pasajero decidió llevar a su ave dentro del vagón, ante la mirada asombrada del resto de los viajantes. Lo importante es que el animal no despliegue su majestuoso abanico de plumas, porque van a ocupar todo el tren.
¡No vayas a pasar frío!
Cada vez es más común que algunas personas traten a sus mascotas casi como hijos, algo que incluye la compra de accesorios, juguetes y todo tipo de ropa. Es el caso de esta pasajera quien, ante todo, decidió proteger del frío a su cachorro.

No sabemos bien qué tan baja es la temperatura en ese vagón o esa ciudad, pero a juzgar por la ventana, parece bastante fresca. Y si nos guiamos por el abrigo del perro, se trata del círculo polar ártico.
¡Sí mi general!
Las tropas de infantería no tienen por qué trasladarse a trote todo el tiempo. Eso es mejor que lo dejen para el entrenamiento, mientras que para el movimiento cotidiano tienen la misma necesidad que cualquier otra persona de viajar en metro. Sin embargo, parece un caso un tanto extraño el de este soldado.

Le gusta tanto el color verde militar que decidió pintarse hasta la cara. Recuerda mucho a los soldados de juguete de la película Toy Story, esa tropa a las órdenes del Sheriff Woody.
Solución práctica
Seguramente la mayoría de las personas que están viendo la imagen piensen: ¡cómo no se me ocurrió antes! Es que parece la solución ideal para cada vagón del metro. Son espacios donde las barras y los caños para sostenerse abundan, un elemento fundamental en la instalación de las hamacas colgantes.

Lo que no abundan son los asientos, así que la solución hallada por este pasajero es una medida a tener en cuenta por las autoridades encargadas de los metros de todo el mundo.
Tortura ambulante
No todos los pasajeros del metro llevan animales exóticos, disfraces extraños o accesorios agradables. Algunos pueden tornar el ambiente un poco raro, por no decir terrorífico. Encontrarse viajando tranquilamente y de repente cruzarse una guillotina no debe ser una experiencia demasiado agradable.

Depende quien la transporte y con qué objetivo puede ser peligrosa o no. Por las dudas, recomendaría a los pasajeros de alrededor pasarse de vagón. Nunca se sabe cuándo pueden volver los métodos de tortura medievales.
Delivery personal
Es cierto: muchas veces el antojo por una buena pizza puede llevar a situaciones extremas. Por ejemplo, salir a buscarla a cualquier sitio, aunque sea necesario llegar a través de un metro. Es probable que las aplicaciones de delivery no le estén funcionando a esta persona, o que ese local en específico no trabaje con entregas.
Cualquiera sea la situación, está claro que el hombre sentía necesidad de una pizza y que no llegó ni una porción hasta su casa. Tenía tanta hambre que solo quedó la caja.
Parece a propósito
Las campañas de concientización que suelen instalarse en los metros no siempre parecen necesarias o reales. Sin embargo, nadie puede discutir que, en este caso, se trata de una situación cotidiana. El ejemplo está más que claro, directamente debajo del cartel se pueden encontrar las pruebas.

Algunas personas, en general los hombres, suelen ponerse demasiado cómodos cuando el tamaño de los asientos no lo permite. Parece que a este pasajero no le sirvieron demasiado los anteojos para leer el cartel.
Por eso la mascarilla
Una de las primeras medidas que tomaron las autoridades sanitarias de todo el mundo para combatir la pandemia del coronavirus es que los pasajeros viajen protegidos en el transporte público. Esto incluye la mascarilla o barbijo, un accesorio que ya se instaló en miles de ciudades.

Si alguien dudaba de que el virus circula por el metro, aquí está la prueba irrefutable. Incluso, esta nueva cepa de la enfermedad adquirió un tamaño preocupante. Próximamente va a haber que cubrirse con máscaras enteras o cascos.
El subte fantasma
Los parques de diversiones, ferias de entretenimiento o espacios de juegos en los shoppings, suelen tener un conjunto de atracciones que incluyen autos chocadores, montañas rusas y el clásico tren fantasma. Sin embargo, en el metro también puede surgir un recorrido escalofriante.

Basta con cruzarse con este grupo de estatuas vivientes mezcladas con extraños espectros, quienes de forma gratuita ofrecen un viaje terrorífico hasta el hogar. ¡Volver del trabajo siempre puede ser una aventura en el metro!
Fan de los felinos
Algunos accesorios parecen tan realistas que asustan. Esta mujer, seguramente una aficionada y amante de los gatos, tiene que cuidarse de la sociedad protectora de animales. ¡Algún miembro distraído puede confundirse y denunciarla por maltrato animal!

De todas formas, hay que reconocer la originalidad de esa cartera. Tal vez no sea digna de una fiesta en un palacio de primer nivel, pero sin dudas es divertida. Además, se puede contar con una mascota sin gastar en comida o veterinario.
Cada uno con su estilo
Estamos de acuerdo en que las personas pueden vestirse como prefieran. Sí, algunos estilos son más llamativos que otros y pueden despertar la curiosidad de los transeúntes. Sin embargo, esta mujer se ahorró el problema evitando ver las miradas ajenas.

No sabemos si se trata de una persona muy introspectiva o simplemente no quería llevar otra bolsa más en la mano. Pero lo que llama la atención es que no tenga ni un orificio para mirar. ¡Ojalá que haya tenido mucho cuidado con las vías del metro!